Historia de la Penya La Marina

Historia » VIDAS PARALELAS

Moisés Erades Sart

El título puede sonar pretencioso, pero me refiero sólo a la coincidencia circunstancial en el tiempo: La penya La Marina tiene prácticamente la misma edad que yo, es decir, alrededor de cuarenta años.
Además, no podemos negar que doce años siendo el máximo responsable, presidente de la entidad, me confiere cierta complicidad a la hora de referirme a esta asociación “lúdico-deportiva” tan entrañable y tan conocida en el ámbito deportivo de Xàbia.
Mi labor al frente de la Penya se desarrolla fundamentalmente en la década de los 90 y se caracteriza por la consolidación de un modelo asociativo peculiar que, con el propósito y la meta de apoyar el deporte “base” de Xàbia con esfuerzo y dedicación, no descuida otros aspectos más festivos como lo que supone la ya tradicional y esperada cena de aniversario en “Casa Mollet”, (el tercer viernes de Octubre de cada año).
Llegados a este punto y sin querer quitar la razón a los que nos critican por ser más una peña gastronómica que deportiva, me permito dar una serie de pinceladas o datos que nos ayuden a reflexionar y a entresacar lo verdaderamente positivo de nuestra ya comentada “peculiaridad”.
Al calor de esa cena de Aniversario, mediante sendas Juntas Generales, se han conseguido, entre otros, los siguientes avances:
1. Se pasó de una reunión más o menos familiar, ( 40-50 socios), a casi 200 socios que con su aportación económica y su esfuerzo en la venta de lotería contribuyen cada año al mantenimiento de la Penya.
2. Se consiguió legalizar una asociación con tradición y solera, pero que carecía hasta entonces de personalidad jurídica propia.
3. Se siguió con la política de apoyo económico de prácticamente el 50÷ del presupuesto para las bases y juveniles de las diferentes disciplinas deportivas que lo solicitasen, dando prioridad, que no exclusividad, según los estatutos confeccionados y aprobados en esta misma época, al deporte rey: el fútbol, representado por el C.D. Jávea.
4. Se hizo realidad una vieja aspiración de los más antiguos de la Penya:
Se construyó un “campet” de fútbol que sustituyó al desaparecido del río Gorgos años atrás, que tras unos inicios titubeantes, veo que ahora rinde al máximo; siempre dije que cuando se abriese al tráfico el nuevo puente y la Via Augusta, el campo no iba a dar “abasto”. (Realmente el fenómeno de la inmigración nos ha desbordado también en este tema).
5. Se informatizó el cobro de cuotas mediante recibo bancario.
Por todo ello creo que esta fórmula “lúdico-deportiva” sigue siendo un buen patrón de conducta para que la Penya La Marina siga en su labor de apoyo al deporte base de nuestro pueblo, manteniendo un sano equilibrio entre “trabajo” y “diversión” que asegurará longevidad a nuestra asociación.
Me gustaría terminar estas líneas agradeciendo profundamente el apoyo y la labor de todos aquellos que han formado parte de mis juntas directivas, de los diferentes concejales y alcaldes que han colaborado con este proyecto en esta larga etapa de la Penya, de los presidentes que me precedieron y, sobre todo, me gustaría acabar animando a las personas que tienen ahora la responsabilidad de dirigir los destinos de nuestra “Penya Esportiva La Marina”.